8 Frases de felicidad: dónde hallarla según los filósofos

Hallar la felicidad: el Santo Grial de la Humanidad, poco más o menos ¿quieres saber qué dijeron al respecto los filósofos?

 

encontrar felicidad
Imagen: Rosa Palmer. Original: Pixabay.

Echando un vistazo a la colección que dispongo para las citas con las que os doy los buenos días a los exploradores tuiteros, me he percatado de que tenía una cantidad significativa de frases célebres relacionadas directa o indirectamente con la felicidad. Es evidente que el tema en cuestión suele suscitar distintos puntos de vista acerca de qué supone, cómo hallarla y en qué consiste… Así que, en esta ocasión, os dejo con la selección que he titulado «donde hallarla, según los filósofos», dentro de mis #MáximasAzules. Y ya que estoy, la acompaño de un pequeño texto sobre cada una, compartiendo mis impresiones actuales al respecto.

 

1.   «Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.» John Locke.

La felicidad no es un concepto tangible y concreto, es más bien abstracto, personal y evoluciona del mismo modo que lo hacemos nosotros mismos. Depende no tanto de aquello que se encuentre a nuestro alrededor o nos suceda como de cómo la interpretemos nosotros, en base a nuestros valores, expectativas, gustos, nuestras distintas capacidades… ¿Nunca te encontraste con la sorpresa de que alguien con unas circunstancias para ti maravillosas no se sentía como el rey del mundo?

2.   «Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.» Voltaire.

Aquello que nos hace felices es, con diferencia, lo más buscado por la humanidad. Muchas veces, además, es rastreada de forma incoherente: sin pararnos a pensar en qué tipo de cosas realmente nos aportan felicidad. Perdiéndonos en la imagen mística en la que creemos, tan borrosa e inconsistente. ¿Cómo podemos obtener éxito en encontrar algo, sin tener claras sus características?  ¿Por qué no aprendemos de la sencillez con la que los niños experimentan la felicidad?

3.   «La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más.» Sören Aabye Kierkegaard.

Sentirse feliz requiere de permitir que entren y fluyan contigo, nuevas experiencias, nuevos puntos de vista, nuevas posibilidades. Y, por supuesto, que permitas que las personas de tu entorno conozcan nuevas partes de ti, a su vez. Para mí, la puerta de la felicidad libera el paso a la posibilidad y capacidad de compartir con los demás, y viceversa. Y, sobretodo, a la de compartir con un@ mism@. A perder el miedo a la soledad, que no tiene porqué ser nociva. Que puede, incluso, ser fructífera y estimulante.

4.   «No vivimos nunca, sino que esperamos vivir; y disponiéndonos siempre a ser felices, es inevitable que no lo seamos nunca.»Blaise Pascal.

¿Ambigua la frase? Tal vez. Para mí, es evidente que la sociedad occidental actual tiene demasiado enfoque hacia otros momentos distintos del presente. Reflexionamos sobre el pasado, algunas veces de forma condicionante. Dejamos de disfrutar el instante que podríamos gozar por la errónea creencia de que la felicidad reside en un futuro. En el peor de los casos, en un futuro en el que “nos la habremos ganado”. ¿Hace falta opositar para ser feliz?

Ni que decir tiene que creo definitivamente en el hecho de que si te dispones o predispones para que suceda algo, si te abres a ello, no es que vayas a provocar que suceda, pero sí que al menos no te dedicarás a boicotearlo de forma inconsciente. 

5.   «¿Por qué buscáis la felicidad, oh, mortales, fuera de vosotros mismos?» Boecio.

La felicidad, como concepto abstracto e incorpóreo, como decíamos más arriba, no está supeditado a encontrarse en lugar alguno. Así que ¿qué hacemos todos mirando tanto afuera? ¡También puede hallarse “dentro”! En las actividades que se realizan en soledad, somos muchos que disfrutamos y nos sorprendemos al ver nuestra capacidad de concentración y de cómo “vuela” el tiempo en esos momentos. Esos son momentos de felicidad que no siempre nos paramos a valorar como tal. Y más allá aún: es imperativo echar un vistazo a nuestro interior para no dejar escapar desapercibidas acciones o cosas nos aporten bienestar o felicidad.

5.   «La felicidad de los grandes consiste no en sentirse felices, sino en comprender cuan felices piensan otros que han de ser ellos.» Sir Francis Bacon.

A esta frase hoy me apetece darle esta lectura: las personas “importantes” (entendiendo como importantes a personas con alto impacto social o profesional) no siempre son capaces de vivir su existencia entendiéndola como feliz. Tal vez sea porque esperan que esa felicidad que esperan surja de forma espontánea. Tal vez sea porque esperan que surja de un modo acorde a su imagen pública o profesional. Tal vez sea porque estando tan concentrados en sus actos “importantes” no se paren un momento para facilitar su simultaneidad con la felicidad. No se paren a degustar cada grato momento, identificándolo como momento feliz. Tal vez necesiten echar un vistazo afuera, sí, afuera, para tomar perspectiva y poder percatarse de que existe vida más allá de su “importancia”. Y, lo que es más: no tienen porqué dejar de ser “importantes” para ser felices.

6. «La felicidad no es cosa fácilmente digerible; es, más bien, muy indigesta.» Miguel de Unamuno.

Aparece un momento dichoso, en medio de otros de distinta índole. Lo suyo sería disfrutarlo sin más ¿verdad? Pues no siempre nos sale. Si nos acostumbramos a ver a través de las gafas tristes, dando por hecho que lo normal es lo insípido o, peor aún, lo dañino, en vez de vivir esos momentos de forma natural, nos encontraremos experimentando ansiedad. ¡Dando por hecho que a la vuelta de la esquina están esos momentos no tan buenos! Y cuidado: sí que vendrán malos momentos. Pero ¿es ese motivo suficiente para desperdiciar los normalitos, los buenos, los maravillosos…?

7.   «Las personas felices no tienen historia.» Simone de Beauvoir.

Imagínate una película, un cuento de un protagonista que es feliz. Empieza la historia siendo feliz y le suceden cosas felices hasta que, ¡hala! acaba la filmación o narración. ¿Crees que esa persona sería capaz de entender sus vivencias como felices, o por no poder valorar sus vivencias con otras suyas no tan buenas pensaría que su vida era simplemente sosa? Y más allá: ¿te apetecería seguir una historia así, sin giros en la trama y sin “chicha”?

¿Cómo es tu propia «frase célebre» sobre la felicidad?

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Rosa Palmer

Soy la creadora y principal blogger de Por El Camino Azul. Ex-Miembro y reportera de la iniciativa de orientación laboral Parejas Orientadoras. Colaboro periódicamente en La Nueva Ruta del Empleo. Mi vicio son las palabras. Adoro la vida, sus misterios, la comunicación y la creatividad. Me motiva la idea de difuminar la terrible frontera entre placer y trabajo. ¿Te apuntas?

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