¿Estás ejerciendo tu libertad?

La libertad es un concepto en el que no pensamos en profundidad salvo cuando sentimos que está siendo amenazado de algún modo. Os invito a reflexionar sobre ella y lo importante que es para vuestra felicidad.

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¿Consideras que estás ejerciendo tu libertad? ¿Te sientes dueño de tu vida, de lo que ocurre, de lo que existe en ella? ¿Tienes la sensación de que puedes conducirla o sientes más bien como si algo te impidiera llevarla hacia donde te gustaría que se dirigiese
 
Ese es el tema de esta semana: revisar qué sentimos como libertad, reflexionar sobre si la ejercemos, reflexionar sobre qué supone ejercerla.

 

La libertad, para mí, son una serie de conceptos que diría que se entrelazan y forman un todo. Es  poder actuar conforme a tu criterio y ganas, centrándote no sólo en lo que quieres, sino también en cómo te sientes y en cómo te sentirás tras actuar de forma espontánea y acorde a tu forma de ser (por supuesto siempre dentro del respeto a los demás, si quieres verdaderamente vivir en armonía con tu entorno). 
 
Es no sentirte encerrado ni atado en situaciones, lugares, relaciones. No convertir tu existencia en una estancia permanente en Alcatraz. Es que no existan presiones ni órdenes desproporcionadas, no propicias, no lógicas. Es recordar que el dueño de tu vida eres tú, que tienes derecho a vivirla y a equivocarte y aprender con ello. Es empezar a pensar en el idioma de la elección, en vez de la de la obligación.

Es no autoexigirte demasiado, puesto que si actúas de este modo, terminas convirtiéndote en esclavo de ti mismo, de tu sueño, de tus espectativas. Es enfocarte más en descubrír qué te hace feliz y qué no, en buscar respuestas y reacciones más en tu interior que en el exterior (sin olvidar que los demás tienen también sus sentimientos, sueños y libertad). Es deshacerse de todos aquellos pensamientos que te llevan a culpabilizar o responsabilizar a los demás de aquello negativo que te sucede. O positivo que no llega. Es apartarse de aquello que te impida vivir con una sonrisa, reaccionar ante lo sucedido o lo que desearías que sucediera. Es alejarte de sentir que la vida es algo que ves pasar, y no algo tuyo. Un reino en el que eres el emperador o emperatriz y sólo te debes a tus reglas y leyes, además de a las de los Derechos de los Seres Humanos y al civismo.

 
La libertad es descubrir qué te hace sentir impotente, inapetente, triste… Es recordar que siempre hay algo que puedes poner en marcha al respecto, aunque resulte que la única opción en el momento presente sea aceptarlo. La libertad es recordar que puedes elegir continuar en tu zona de confort y esperar a que todo se arregle solo, no arriesgar, esperar a que venga otra persona a arreglarte la papeleta … Es también recordar que tienes la opción de dejarte de rollos y ponerte manos a la obra. Es también recordar que puedes dejar de quejarte como si quejarse hubiese sido declarado deporte y fueses a participar en las próximas Olimpiadas. Dejar de esconder la responsabilidad de lo que sucede en tu vida tras la crisis, tras la falta de oportunidades, tras la flor en el culo que puedan poseer o no los demas…
 
La libertad es responsabilizarse de uno mismo, mejor o peor, tomar las riendas de la situación. Esta puede parecer un caballo salvaje que actúa colérico o loco, sin lógica, sin forma de poder reconducirlo. No obstante, no es así. Casi nunca es así. Sólo tienes que ver las riendas y asirlas. Tener claro que puedes asirlas. Recordar tu valentía y fuerza. Recordar que no hay pasos pequeños. Sólo pasos. Nada más.
 
¿Ya has imaginado con detalles como será tu vida viviéndola en libertad? ¿Has imaginado ya, en colores vivos cómo va a ser tu existencia, una vez la decores a tu gusto? ¿Has imaginado lo ligero que vas a sentirte tras lanzar por la borda todo el lastre, todos los pensamientos negativos tuyos o de los demás, que tan injustamente portas encima?
 
¿Ya has cuestionado todos esos pensamientos que te indican que no puedes, que no sabes, que no es el momento? ¿Cuándo va a ser el momento? ¿Cuándo te vas a decidir a vivir en libertad? ¿Cuándo enfocarás tu lucha diaria hacia la sonrisa y el «yo puedo y lo haré»?
 
El mejor momento es ahora. Y si algo aún te frena hoy, aún no te decides a dar el primer paso… recuerda que no pasa nada: cada día es ahora. Cada minuto es ahora. No tengas prisa: simplemente vive.
 
¿Qué es para ti, la libertad? ¿Cómo la vives?
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Rosa Palmer

Soy la creadora y principal blogger de Por El Camino Azul. Ex-Miembro y reportera de la iniciativa de orientación laboral Parejas Orientadoras. Colaboro periódicamente en La Nueva Ruta del Empleo. Mi vicio son las palabras. Adoro la vida, sus misterios, la comunicación y la creatividad. Me motiva la idea de difuminar la terrible frontera entre placer y trabajo. ¿Te apuntas?

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