Si no sueñas a lo grande, no te permites soñar bien

Descubre mi análisis sobre cómo construir tus sueños en base a mi propia experiencia y a los objetivos inteligentes.

 

 

soñar a lo grande

 

Ser escritora es uno de mis objetivos vitales. Debido a una serie de avances inesperados, me encontré reconsiderando si esta meta se encuentra en verdad cubierta, encaminada o en pañales. Tal vez te preguntes cómo puedo albergar esta duda. Cómo cabe no tener claro el estado de mi propio objetivo. Tal vez adivines ya el motivo principal.

 

Introspección: ¿qué valores hallo en la escritura?

  • Aprendizaje.

  • La posibilidad de enriquecerme y empatizar con otros puntos de vista.

  • Incrementa mi creatividad, mi capacidad de soñar.

  • La satisfacción de crear textos que ayudan a los demás.

  • La alegría de ponerle límites a la impotencia, interviniendo en un cambio. Propio o ajeno. Conjunto o íntimo.

  • La mágica sorpresa cuando mis personajes toman vida y se “independizan” de mi plan inicial.

 

Los valores que encuentro en la escritura para mi son atemporales. No caducan, y van más allá de una fase, una época, una etapa. No en vano comencé a escribir en mi niñez. Y tengo la sensación de que interactúan creando unas sinergias muy positivas.
De forma transversal, la escritura ha formado parte de mi día a día, incluso cuando parecía que me había apartado de ella. Supongo que escribir es una actividad que, una vez te cala, estás deliciosamente perdido. Descubres entonces que hay formas de escribir que no implican el acto explícito de escribir. Sobre esto me extenderé en otro post.

¿Qué es para mí ser escritora?

Para mí, ser escritora es conseguir desarrollar la capacidad de transmitir negro sobre blanco palabras que contengan un mensaje de forma bella. ¿Porqué qué hay más bello que experimentar esa sensación que aportan los mensajes que nos tocan?
Ser publicada no me resultaba imprescindible, si bien era la mejor forma existente para poder lograr llegar a otros y que aquello que escribía no sólo me tocara a mí y a los allegados que posaran su mirada sobre mis textos.
Sea como sea, escribir enmarca aspectos que me llenan mucho íntimamente de una forma artística a la vez que artesanal, por lo que mi lado bohemio ganó terreno sobre el práctico.

¿Qué objetivos construí?

Sin dejar de lado mi visión de qué es ser escritora, creé estos objetivos al respecto:

  • Conseguir tomar alguno de mis textos y sentirlo como obra profesional. Es decir, algo por lo que pagaría.

  • Conseguir difusión de mi texto.

Y seguí adelante. Paulatinamente, fueron apareciendo los

Primeros éxitos (modestos tesoros míos).

  • Fui finalista varios años en los Premios PalmaJove en las categorías de Narrativa en castellano y Narrativa en catalán. El premio fue maravilloso: ilusión y alegría. ¿Acaso existe algo mejor?

  • Mi relato “La     calor dels peus freds” (“La calor de los pies fríos”), fue recogido en la Antologia de Joves Narradors de Mallorca, con la colaboración del Consejo de Mallorca y distribuido por el Diari de Balears. ¡Y conseguir su inclusión en él me vino caída del cielo! ¿No me crees? Haces bien. Te confesaré que, en realidad, surgió inesperadamente a raíz de mi participación años atrás en los Premios PalmaJove. Tal vez ahora puedas valorar con más amplitud mi entusiasmo anterior.

  • Una vez arrancado Por el camino azul la iniciativa Parejas Orientadoras me propuso formar parte de su equipo como Reportera. ¿La retribución? Conocer y tratar a los entrevistados. Nutrirme de su expertise no sólo en la entrevista, sino también en la investigación previa. Saber que aporto textos que traen esperanza. La ilusión y el orgullo de que cuenten conmigo para llevarlo a cabo. La satisfacción de ver cómo voy mejorando. Y también, para qué negarlo, ver la acogida que han tenido… claro que, admito, algo habrán tenido que ver mis entrevistados, mis CrackPack 😉 😉

  • Y a raíz del blog, de la iniciativa y del uso de las redes sociales para la difusión de mi marca personal, ha surgido la propuesta de colaboración en la Web La nueva ruta del empleo. ¿Caída del cielo esta vez? No: recompensa por un trabajo bien hecho. ¿Mejorable? Por supuesto. Esa es la buena noticia, dice mi parte creativa.

¿Qué problema tenían mis objetivos?

Tus valores, tus sueños, así como tu apreciación de ambos, de ti mismo y de tu entorno, no son algo estático, sino que van mostrándose de forma más amplia conforme vas creciendo como persona y profesional.
Esto implica que los objetivos que crees deben ser revisados. Y los míos debían serlo por varios motivos:
  1. Podrían entenderse como cumplidos.

  2. Se me han quedado “cortos”.

  3. Y, por último y más importante: eran poco precisos y, como tal, difíciles de ponderar.

 

¿Y ahora qué, me relajo y disfruto?

Si bien es cierto que podría tumbarme a la bartola, bien cómoda, a disfrutar del momento y atesorarlo como batallita, no me apetece. Y es que ahora estoy en fase “de movimiento”. Esa linda fase en la que sabes qué, sabes cómo y puedes hacerlo. Es decir, el objetivo ya forma parte de mis competencias.

Ahora me apetece realizar una revisión de mi desarrollo y de qué tipo de aspectos intervienen de forma directa o indirecta en mi escritura. Qué potenciar, qué mejorar. Cómo experimentar y con qué.
Me nace también profundizar en otro arte, que es el de la creación de objetivos, de cara a ampliar mi positivación del concepto de ambición (que hasta hace bien poco me resultaba dudoso y, como mínimo, cuestionable). Y posible motivo latente de algunos porqués de mis sueños latentes.

Conclusión

Para mí ha llegado la hora de confeccionar un objetivo nuevo: revisar los objetivos existentes, para que “no se me escape vivo” ninguno que no decida dejar latente.

Así que pondré en práctica lo que he aprendido en el último año en cuanto a construir objetivos inteligentes, que desempolven mi potencial. Que, como inteligentes, no se me queden excesivamente pequeños. Que supongan un reto alcanzable y un impulso indiscutible para mí.

Y lo haré mejor. Con la jugosa diferencia de que ahora sé que se siente cuando logras sueños que parece difícil que se aproximen solo con tu esfuerzo. Con la delicada diferencia de que ahora sé que cuando sueñas, al igual que cuando sufres, es justo cuando más amable, generoso y just@ tienes que ser contigo mism@.
¿Qué tal se encuentran tus objetivos? ¿Qué me aconsejas con los míos?
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Rosa Palmer

Soy la creadora y principal blogger de Por El Camino Azul. Ex-Miembro y reportera de la iniciativa de orientación laboral Parejas Orientadoras. Colaboro periódicamente en La Nueva Ruta del Empleo. Mi vicio son las palabras. Adoro la vida, sus misterios, la comunicación y la creatividad. Me motiva la idea de difuminar la terrible frontera entre placer y trabajo. ¿Te apuntas?

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