10 preguntas que deberías hacerte si te sientes demasiado cansado

Si te sientes cansado tienes aquí 10 preguntas que deberías hacerte.  Unas son obvias, otras tal vez sorprendentes. Todas útiles. ¿Me he dejado alguna?

imagen de una chica muy cansada

A veces te vencerá el desaliento. No dejes nunca que te venza el cansancio o el miedo, utilízalo para avanzar, para seguir…

Joël Dicker

 

Estar al cien por cien de nuestras energías no es algo que sea sensato exigirle a nuestro cuerpo:  este requiere como se dice, tranquilidad y buenos alimentos.

Hay personas que se agotan en determinadas épocas del año (tal vez motivadas por alergias o fechas que recuerdan experiencias dolorosas del pasado).

Para ello resulta realmente desconcertante notar que les faltan fuerzas, tal vez inspiración o simplemente ganas cuando el mundo está engalanándose: las flores silvestres (sencillas y sin embargo tan bonitas) comienzan a asomarse a este bello escenario que es el mundo, algunos ya se atreven a vestirse más ligeritos de ropa, en colores más iluminadores, alegres y sonrientes…

El verano está a la vuelta de la esquina, con sus días más largos, su playa, sus excursiones, sus viajes… y ellos, sin más, sin fuerzas.

O llega la Navidad y no son capaces de vivirla con ilusión.

También hay personas que se agotan en cualquier época del año, o peor aún: en todas.

Cada uno de nosotros experimenta unas circunstancias concretas y algunas de ellas es muy razonable que vayan acompañadas de fatiga, estrés, cansancio y malestar, y puedes pensar por ello que este post no es para ti.

Y pensándolo tal vez tengas razón, pero ¿supondría para ti algún perjuicio simplemente formularte las preguntas que presento más abajo?

Lejos de ello, considero que sería importante para ti echarles un vistazo, pues varias de las siguientes preguntas pueden liberarte de tu estrés y facilitar aquello que debas emprender para estar mejor.

Si tus circunstancias no explican tu cansancio, es normal que sientas desconcierto. Y que te encuentres realizándote demasiadas preguntas en busca del motivo de malestar, sintiéndote en la necesidad de comprender mejor tu situación. Poder ponerle nombre y, por tanto, solución.

Pensar en ti, desde dentro hacia afuera

imagen de una manzana y un corazón como alegoría de salud

Si no se te ocurren en seguida los motivos por los que te sientes demasiado cansado, tal vez no sea un cansancio sobrevenido por sobrecarga de trabajo o por estrés por un motivo concreto.

En casos como estos, cuando no sabes a qué viene y qué hacer, lo mejor es pararse un momento para observar y analizar si estás pasando por alto contemplar lo más importante del mundo.

O lo que debería serlo: tu bienestar.

Tu salud.

Tú mismo.

Y ahora, sin más dilación, vayamos a por las…

10 preguntas que deberías hacerte si te sientes demasiado cansado

1)  ¿Bebes lo suficiente?

Es decir: ¿estás hidratándote bien?

Yo soy de esas personas que se concentran en lo que tienen entre manos y cuando quieren darse cuenta se han tirado un tiempo excesivo frente al ordenador sin hacer pausas, siquiera para beber.

Beber adecuadamente es importante en cuanto a mejorar nuestro rendimiento, el de nuestro cuerpo entero, además de calmar nuestra sed.

Estar ligeramente deshidratado provoca que nuestro corazón se ralentice y que el oxígeno que deben recibir nuestras células no sea el esperado.

Esto puede fácilmente provocar tu cansancio.

También puede provocar problemas de salud serios, más predisposición a la obesidad y una piel con aspecto más envejecido.

Para aquellos a quienes nos cuesta esto de beber agua por excesiva concentración en nuestros quehaceres o aquellos que no perciben sensación de sed normalmente, no es cuestión de rendirse a “es que soy así” o “si no siento sed ¿para qué beber?”.

Porque para cuando empezamos a sentir esa sed (quienes la sentimos con normalidad) ya empezamos a estar deshidratados. ¡Imagínate quienes no tienen la suerte de notarla sin más!

Puedes confabularte con las personas que compartan tu día a día para recordarte que debes beber, puedes ponerte alarmas periódicas en tu móvil o reloj de pulsera… o puedes utilizar una app, como Water Drink Reminder, que, además, de recordarte que necesitas beber (con un sugerente sonido de servir agua, entre otros), también te ayuda a medir tus avances en la ingesta de agua diaria.

2)  ¿Estás alimentándote bien?

imagen de comida saludable

Con esto no me refiero a la cantidad, sino a la calidad. Si bien es cierto que lo ideal sería conjuntar ambos aspectos.

Tenemos tendencia a creer que comemos bien… y es que la comida es uno de los grandes placeres de la vida, para muchos.

No termina de ser una buena idea saltarse comidas en pos de un peso más adecuado. Sobretodo el desayuno.

¡Llevas toda la noche sin darle gasolina a tu cuerpo y te vas a trabajar con un café?

Dejar de tomar dulces, comer verduras, volverse menos carnívoro y más comedor de fruta… son opciones que la mayoría de nosotros siente como una pequeña pérdida de gracia de la vida.

La dieta es… ¡puf! La dieta es algo así como un suplicio, especialmente estas que suponen suprimir alimentos, pesarlos, y casi volverse un alquimista para seguirlas…

Desde siempre los kilitos me han tenido cariño. En temporadas he estado dentro del peso saludable, incluso en mi peso ideal.

Se acercan mis cuarenta, lentamente, están acechando a la vuelta de la esquina. Y prometen cambios hormonales, retención de líquidos, secuestro de grasas, patitas de gallo, más canas para mi colección…

También más autoconocimiento, más autoconciencia, más saber qué quiero y qué no en mi vida, más conocer mis competencias y cómo abordar los retos que vengan a conocerme… ¿y no voy a poder construir, mediante prueba y error, mediante el consejo de mi médico de cabecera o la enfermera, una dieta equilibrada que me ayude a tener mejor salud, aspecto y energías?

Yo creo que podré. Es más: sé que lo haré. Pienso habitar esta casa, que es mi cuerpo, muchísisisimo tiempo. Así que nada mejor que cuidarla ¿no?

Y tú ¿qué me dices?

3)  ¿Te estás cansando lo suficiente?

¡Hala! ¿Pero qué dice esta mujer ahora? Tal vez tanto beber agua se ha emborrachado de agua, ¡fijo!

¿Recuerdas aquello de que la energía no se crea ni se destruye: solo se transforma?

Piensa por un momento…

Si bien es cierto que al empezar a realizar ejercicio (especialmente si hace mucho que no lo practicas), te aportará cansancio, tal vez agujetas, lo que sí es cierto que te traerá es más fuerza física, mejor eficiencia cardiovascular y mayor suministro de nutrientes y oxígeno a tu cuerpo.

Es una paradoja: para estar descansado, tal vez debas cansarte más.

Eso sí, si tienes un sobrepeso considerable, problemas de salud o hace mil que no te ve el pelo el médico, será mejor que comiences por pedir una cita, que te haga un chequeo y descarten motivos médicos como deficiencia de hierro o anemia, entre otros.

4)  ¿Te exiges demasiado?

A decir verdad, estaba cansado de ser cuerdo.
Oliver Goldsmith

 

Sea cual sea tu situación, si la adornas con perfeccionismo lo más probable es que termine por generar más estrés del necesario, incluso sufrimiento.

Tener capacidad para crearnos objetivos, un poquito de ambición es positivo, puede ayudarte a ampliar tu zona de confort y lograr tus sueños

No obstante, cargarte de responsabilidad, sin darte caprichitos aquí y allí o crear una válvula de escape… ¿sabes qué le sucede a una olla exprés si se obstruye su válvula de escape? ¡Menuda explosión!

Pequeños descansos planificados y organizados no solo no te ralentizarán, sino que te aportarán esas energías necesarias y dejarás de sentirte demasiado cansado.

5) ¿Te agobia el futuro? La futurología para los futurólogos

Pensar en exceso en el futuro es, sin duda, uno de los mayores generadores de estrés y, por tanto de cansancio. Especialmente si no se hace de forma constructiva y flexible.

El futuro puede teñirse de negro, perder su luz y capacidad de ilusionar si exiges demasiado de él.

Tu futuro no está para salvarte de tu presente. - ¡Compártelo: me ayudarás muchísimo!          

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Solo tú puedes salvarte de tu presente con tu capacidad de superación, tu resiliencia, tus relaciones personales,  y, sobretodo, con tu relación contigo mismo…

Tu futuro está para sorprenderte… cuando sea presente. Entretanto, simplemente no existe.

6) ¿Piensas demasiado en el pasado? El pasado es un fantasma

La vitalidad se revela no solamente en la capacidad de persistir sino en la de volver a empezar.

Francis Scott Fitzgerald

 

Tal cual.

El pasado es un fantasma.

Puede ser cuco, como Casper, rarito, como Gusto, Susto y Disgusto u horripilante, como cualquiera de las películas de terror.

Sea como sea cada parte de tu pasado (la vida es, en cierto modo una tragicomedia), es mejor no darle excesivo espacio en tu día a día.

Es algo complicado: nuestra mente nos trae recuerdos aquí y allá. Encadena recuerdos y (volviendo al punto anterior), los enlaza con extraños vaticinios que parecen insondables… Paseamos por el presente sin siquiera notarlo, en ocasiones.

Pero ¿significa esto que no podemos permanecer en el presente?

En absoluto.

Significa que, como todas las cosas que merecen verdaderamente la pena, requieren un esfuerzo.

Podemos aprender a construir en positivo, a neutralizar pensamientos negativos, centrarnos en lo que estamos haciendo, de la mano de aspectos como el mindfulness.

7)  ¿Eres un reloj loco?

Como persona creativa, me encuentro en ocasiones que la inspiración me viene en momentos no del todo adecuados: a altas horas de la noche o justo cuando me acuesto en la cama.

Lo curioso del asunto es que esa creatividad suele ir acompañada de un subidón de energía, por lo que hasta que no termino la tarea, ni soy consciente de la hora que es, ni del cansancio. Termino, levanto mis gafas de lectura… y ¡zzzzummmm! Vuelvo a la realidad. Los ojos empequeñecen, me molesta la espalda, siento hambre, sed… ¡yo qué sé!

Trasnochar conlleva un desajuste de los horarios circadianos, si después de ello te proporcionas tus necesarias horas de sano descanso.

Desajustar ese horario, no solo el circadiano, sino el que más te funcione, puede ser motivo más que suficiente para que te sientas demasiado cansado.

¿Solución?

Prioriza.

Habrá ocasiones en las que sea prioritario trasnochar (problemas de salud de un familiar, tomar un vuelo, el trabajo es urgente o la inspiración hace mucho que te esquiva…).

Habrá ocasiones en las que el cansancio hablará por sí solo, o la acción en cuestión no será prioritaria. Entonces bastará con recoger de forma breve pero eficiente tus ideas usando una app, o un block de notas.

Y tras eso…

Habrá ocasiones en las que será mejor dejar de dormir las horas necesarias, en pos de volver a tu ritmo habitual.  Tirarás de tu despertador o móvil… y de tu voluntad, motivación ¡o trucos!

8)  ¿Usas demasiado los cacharros con pantallas?

Yo sí.

De hecho, hace un tiempo que estoy programando mi participación en las redes sociales, para así no tener que estar tan pendiente de ellas y obtener más tiempo para otros menesteres…

Pero termino echando vistazos al gran número de blogs que sigo en Feedly, leyendo en el Kindle, realizando algún MOOC, viendo alguna serie… Es decir, estoy ante pantallas mucho rato al día.

Usar este tipo de aparatos puede ser genial para mantenerse al día, y poder hacer cosas “on the go” (aprovechando momentos como el viaje en tren o bus, por ejemplo), pero no debemos dejar de tener en cuenta que la luz que emiten (salvo el Kindle), es conocida por alterar nuestros periodos de sueño.

Lejos de hablar de estudios, volvámonos prácticos ¿usándolos te has dado cuenta de que trasnochas más de lo necesario para ver/hacer cosas que no tienes por qué hacer/ver justo en ese momento?

Pues eso.

9) ¿Tienes a tu lado a alguien cansino, a un vampiro emocional…?

Alguien negativo, pesimista, criticón… de esas personas que toman tus energías y se las meriendan antes de que te des cuenta no es la mejor de las compañías, especialmente si sientes que estás demasiado cansado.

Aunque te parezca mentira, puedes trabajar tu relación con este tipo de personas, para que no sean tan tóxicas para ti.

10) ¿Procrastinar te agota?

El mayor cansancio proviene del trabajo no realizado. Eric Hoffer - ¡Compártelo: me ayudarás muchísimo!          

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Tener asuntos pendientes es uno de los motivos de pesadez mental más habituales. Conlleva que no nos sintamos bien con nosotros mismos y en muchas ocasiones genera más estrés que realizar la tarea…

Por si estás interesado, hablé sobre ello en este post titulado:  “¿Sin motivación? ¡Energízate matando zombies!”.

 

¡Muchas gracias por leerme! ¿Nos vemos en el próximo post?
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Rosa Palmer

Soy la creadora y principal blogger de Por El Camino Azul. Ex-Miembro y reportera de la iniciativa de orientación laboral Parejas Orientadoras. Colaboro periódicamente en La Nueva Ruta del Empleo. Mi vicio son las palabras. Adoro la vida, sus misterios, la comunicación y la creatividad. Me motiva la idea de difuminar la terrible frontera entre placer y trabajo. ¿Te apuntas?

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