¿Sirve, la orientación laboral?

La orientación laboral es una herramienta que está siendo muy desaprovechada quizá por prisas, por falta de información o recursos. Descubre cuánto puede aportarte.

 

orientación laboral

 

Estoy en situación de desempleo (espero que por poquísimo tiempo) y esta semana he acudido a una entrevista laboral. Entre los temas sobre los que se me preguntó, se encuentra la iniciativa Parejas Orientadoras de la que, como quizá sepas ya, formo parte desde el pasado septiembre  de 2013 como parte activa.
Entre las cuestiones que se me formularon, unas más abiertas y otras más concretas, se encuentra la que da título a este post: ¿sirve, la orientación laboral?
Por si os preguntáis cuál fue mi respuesta, aquí la tenéis: sí, pero únicamente si el orientado quiere dejarse orientar.
Ahora me apetece retomar este punto y ampliarlo, ir hacia delante y hacia atrás, como viene siendo mi forma de ver un asunto, dando una vuelta en derredor, un viaje a su interior. ¿Venís conmigo?

 

¿Qué es la orientación laboral?

Para empezar, creo que convendría ofreceros una definición de orientación laboral. ¿Me permitís que, en vez de entrar en tecnicismos, simplemente comparta mi opinión? La orientación laboral no es algo a lo que apuntarse únicamente para lograr salir del desempleo y poder pagar facturas. La orientación laboral va mucho más allá. Y esto es porque en ella no te limitas a preguntarte para qué tipo de trabajo pueden contratarte. También te preguntas qué tipo de profesional eres, qué tipo de profesional quieres ser y qué pasos debes seguir para llegar del primer perfil al segundo.

La orientación laboral, que yo estoy más por la labor de llamar orientación profesional. Es más, estoy más por llamarla orientación vital, porque, al fin y al cabo, el tiempo que pasamos en el puesto de trabajo suele ser extenso. Nuestra vida continúa transcurriendo, fluyendo, en esas horas que dedicamos al trabajo. Y, si hemos conseguido encontrar nuestro mejor camino, si hemos logrado encajar con la empresa adecuada para nosotros, considero que la vida nos resulta más grata, más plena, más reconfortante.

Porque intuyo que pocas cosas habrá más reconfortantes que convertir algo que forme parte de tus capacidades innatas o provocadoras de plenitud interior en tu modo de ganarte la vida, en tu modo de vida. Aunque, debo admitir, que para llegar a este punto no hay atajos y sí muchos recovecos que tomar, mucho análisis que realizar y olvidarse de los que yo considero como enemigo de los sueños: las prisas, el conformismo y dar por hecho que ya nos conocemos a la perfección.

Por regla general, dar por hecho es una de las peores fatalidades que se te puedan ocurrir. Y si  das por hecho en ti mism@, en tu forma de sentir, tus sueños… te encontrarás viviendo una vida que te chirría, en vez de una que se acople a ti, con sus aspectos buenos y no tan buenos, como un guante.

Y tú quizá pienses: «bueno, mi vida ya me encaja como un guante«. Pero yo es escuchar o leer la palabra guante y que súbitamente aparezca en mi mente… ¿a ver si lo adivináis?

¡Rita Hayworth en Gilda! ¿Acertaste? ¿Recuerdas la escena? Tanto si es que sí, como si es que no, te convido a ver este post del blog Los clásicos de la literatura y el cine relacionados.

Hayworth cantando aquello de «put the blame on Mame, boy, put the blame on Mame.» (culpa a Mame, chico, culpa a Mame), realizando el único striptease de brazo del que tengo recuerdo, sensual, divertido y  revolucionario en su época.

Así que no puedo evitar pensar que, por mucho que parezca encajar a la hora de cubrir tu mano, quizá no sea buena idea limitarse a llevar puesto un guante que encaje, por muy sexy que sea, con lo divertido que se me antoja jugar a ser Gilda y quitarnos el guante cada uno con su propio estilo y lanzarlo, a ver qué dibuja en el aire…

Y esa es una de las cosas que te porta la orientación: la posibilidad ya no de imaginarte haciendo tu propia versión de algo, sino de hacer tuya la posibilidad de llevar más allá aquello que te ha fascinado y te ha hecho soñar, vibrar, suspirar.

 

La orientación laboral no es una carrera para encontrar trabajo más pronto: es una marathon en la que descubrir la naturaleza de  tu fortaleza, vivir la adicción a sentirse pleno a diario y vivir tu evolución vital y profesional como un todo.

Durante la orientación se te plantean preguntas, distintas preguntas para las que hay que aprender a mirarse con objetividad, pero sin dejar de estar atento a aquello que se mueve en tu interior.

La orientación no consiste en que una persona te diga cómo buscar trabajo y a quién llamar de su parte. La orientación consiste en llegar a ese punto de comprensión de uno mismo, de sentirse uno mismo y crear el plan práctico y necesario para que tu vida deje de chirriarte y comience a cantarte una melodía.

En mi opinión, si te atreves a dar esos pasos para mejorar tu autoconocimiento, de aceptar críticas constructivas de los demás, de estar dispuesto a considerar la orientación como una suerte de reset a través del que cargar tus pilas y ampliar tu abanico de posibilidades mientras lo enfocas hacia sentirte pleno; si te atreves a orientarte a ti mismo mientras te dejas orientar, no es que sirva: la orientación es necesaria.

Es más,considero que es necesaria pero no únicamente en situación de desempleo. Entiendo que es necesaria cada vez que algo te chirría. Orientarte, reorientarte. Tú mismo, con tu proactividad y creatividad, con la ayuda de un ser querido o un profesional.

Atreverse a cambiar de rumbo se me antoja vital. Y las veces que resulten necesarias, porque cada una de ellas nos acercará más a sentirnos de ese modo que sabemos que merecemos. Porque cada una de ellas nos llevará a sentir que los altibajos de la vida no son sino un largo y divertido viaje en montaña rusa.

 

Video de Rita Hayworth en Gilda

Y para terminar, por si os apetece darle un toque musical al momento, comparto con vosotros el vídeo con el show que apareció en mi mente al hablar de cosas que encajan como guantes:

¿No sería una pena que Gilda se limitara a mantener su guante encajado?

 

¿Has probado la orientación laboral y quieres compartir tu experiencia? ¿Te gustaría saber más acerca de ello? ¡No dejes de ojear el apartado Parejas Orientadoras de este mismo blog o la web de la iniciativa.

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Rosa Palmer

Soy la creadora y principal blogger de Por El Camino Azul. Ex-Miembro y reportera de la iniciativa de orientación laboral Parejas Orientadoras. Colaboro periódicamente en La Nueva Ruta del Empleo. Mi vicio son las palabras. Adoro la vida, sus misterios, la comunicación y la creatividad. Me motiva la idea de difuminar la terrible frontera entre placer y trabajo. ¿Te apuntas?

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